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Nací en 1990 en Aplao - Arequipa, estudio Periodismo en la UNSA, francés en la Alianza Francesa de Arequipa. Formo parte activa de seminarios o eventos sobre cualquier expresión de cultura en general. Soy una persona de carácter sereno que agrada de las personas responsables, perseverantes. "LA TAREA HA DE SER DIFÍCIL, PUES SÓLO LA DIFICULTAD INSPIRA A LOS NOBLES DE CORAZÓN", busco reflejar este pensamiento de Kierkegaard, cada día busco mejorar.

sábado, 23 de junio de 2012

El fin de las ideologías. ¿Crisis de partidos políticos en el Perú?


           
El Perú a lo largo de sus 189 años de vida republicana ha experimentado la desilusión constante que supuso el estar gobernados por grupos políticos tan distintos, cada uno velando sus intereses y cada uno siguiendo los preceptos que su pensamiento forjaba. Esas políticas fueron expresadas en propuestas tan variadas que se perdieron confusamente en la intención de elaborar un mejor país. Esto es la democracia, este es el sistema de gobierno que hemos acogido de occidente y que a nuestra manera hemos ido desarrollando tras caídas y aciertos.

Hoy un gran debate se abre, dentro de un espectro político abarrotado por posturas tan diversas e intenciones igual de variadas. ¿Existen partidos políticos en el Perú?, ¿existe la convicción de la presencia de una clase política formada por grupos sólidos con una clara visión de acción sobre la realidad nacional?

Como todo aspecto de la vida, el concepto de partidos políticos ha ido cambiando  y configurándose de acuerdo con el desarrollo del país. Entender el viejo concepto de partido político, el que era asociado indesligablemente con la noción de ideología es entender hoy que su nueva configuración se expresa en una nueva relación conformada aun por la política pero ahora con la pragmática. El Perú es prueba fiel de ello y un buen ejemplo para entenderlo, entender cómo es hoy el proceso desde el cual la decisión de gobierno se traslada desde la base de la soberanía democrática, que es el pueblo, hacia sus representantes, los dirigentes políticos.


Fernando Tuesta Soldevilla, ex jefe de la ONPE y del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú, expresa la disociación de esta relación en el Perú: “Hace ya un buen tiempo, quizá un par de décadas, la ideología no es el centro de articulación de un partido, incluso en el APRA. Lo que pasa es que siempre tenemos en la cabeza la idea de un partido ideal, un partido que tiene programa, organización, ideología, trascendencia que no es personalista, pero ese tipo de partidos no existe. Lo que si tenemos son formaciones políticas que sí son partidos, pero no son partidos como uno quisiera que sean, son partidos con una serie de debilidades”.

Para Tuesta la existencia de partidos políticos fundados en ideologías existió en cuanto supuso una etapa de su desarrollo como proceso político, pero hoy el panorama exhibe representaciones que no mantienen relación con este clásico concepto: “Los partidos políticos con ideología si existieron, no es una creencia, era así, pero  ahora ya no es así. A tal punto que ganan elecciones con menos años en política todavía. El Fujimorismo no tenía ni un año de fundado y ganó las elecciones, Perú Posible tenía menos de una década de haberse fundado y ganó las elecciones, el partido Nacionalista gana las elecciones y mira lo que tienen. En el Perú, la debilidad en general hace que agrupaciones de esta naturaleza ganen las elecciones, ahora que les vaya bien en el gobierno es otra cosa. No les va bien, pese a que hay contextos favorables como nunca antes han tenido presidentes anteriores”


Para el director de IDL Reporteros, Gustavo Gorriti es clara la nueva definición en función de la importancia del pragmatismo en el accionar de estos grupos: “Un partido político qué lo distingue, que es un grupo de gente, que se organiza para la acción política en torno a un grupo de ideas comunes que consideran que mejorarán o serán mejores para llevar a cabo la resolución  de los asuntos colectivos. Existen partidos con gente que tiene una visión muy pragmática y muy directa de las cosas, hasta gente que tiene una ideología muy elaborada, con una dogmática compleja. En términos generales, para mí el tener principios claros y una capacidad pragmática e importante es una de las cosas que le da posiblemente mayor salud a un partido político. Principios claros, acción pragmática bien hecha”

Para la población y más aún para la sociedad política existe la figura clara de una crisis en la organización de estos colectivos, en la cual el aprismo, ha supervivido luego de este proceso. Para Tuesta, no es prudente hablar de un proceso como este, ya que esta misma percepción se mantiene vigente hace ya muchos años: “Yo no utilizo el término crisis de partidos y no lo utilizo porque siempre se ha hablado de crisis de partidos políticos en el Perú desde que yo era estudiante, entonces no puede haber algo que está en crisis 30 ó 40 años, eso es otra cosa. En consecuencia, los partidos en realidad en el Perú contienen determinadas características, partidos que son muchas veces más pragmáticos, partidos que han nacido después del 90’ altamente personalistas, tienen una debilidad organizativa, pueden ser exitosos electoralmente, mas no representativamente. Esos son los partidos en tanto la ideología no es el sedimento que tienen para poder constituirse y mantenerse”

Gorriti considera equivocado hablar exclusivamente del Partido Aprista como el único grupo político en el país: “No, varios lo dicen. Comparativamente tiene más años que la mayoría, tiene algunos elementos  de funcionamiento que son propios  y que otros no tienen, a excepción de algunos grupos comunistas que si lo desarrollaron, pero si existen otros partidos. Perú Posible tiene funcionamiento como partido, ha logrado de alguna u otra manera superar el punto de peligro que supuso la salida de Toledo de la Presidencia y su muy baja popularidad durante esos años. El partido Nacionalista no sé si tendrá algún porvenir o no, pero por el momento es un partido vigente; la izquierda tiene unos partidos pequeños y que funcionan como organización bien y lo mismo pasa con el PPC”

Personalismos y no colectivos.

Si hay algo que caracteriza a los partidos políticos en el país, es el proceso de personalización por el cual la mayoría ha pasado. La figura de un colectivo ha sido reemplazada por la de un líder que simboliza y acoge toda la representatividad del grupo.

Tuesta indica que este proceso perjudica mucho a los partidos por la línea de dependencia que se crea en torno a esta figura: “Este proceso de personalización afecta mucho, más todavía en casos en que el partido es débil organizativamente y cuando todo está concentrado en esa persona. Eso hace que el partido esté integrado por gente que quizá lo único común que tiene es tener una relación de dependencia con el líder, jefe, fundador, dueño del partido, o lo que fuera.  Antes existían liderazgos, el mismo APRA con Haya de La Torre quien constituía un liderazgo incuestionable, pero estaba imbricado con una organización altamente disciplinada y una organización con muchos militantes,  cosa que no ocurre ahora”
La desaparición de estas figuras supondría la desaparición de la escena política de esos partidos, afirma Soldevilla: “El Fujimorismo, Perú Posible o el Nacionalismo se articulan a través de la figura de sus líderes, si  ellos salen o se retiran esas agrupaciones tienden a desaparecer. Si bien es cierto parece no ser el caso de Fuerza 2011, en verdad si lo es, porque Keiko Fujimori lo canaliza de alguna manera por ser hija de Alberto Fujimori”

Gorriti Ellenbogen es claro al definir este proceso como un error dentro de estas estructuras políticas: “La personalización es un error y se da. A García cuando le dicen eso contra argumenta de que siempre que el APRA presenta candidatos sin él, sale con niveles bajísimos de representación y cuando él entra arrastra a todo el partido. Eso es en otras palabras: el partido soy yo. Evidentemente en cada partido hay disputas de grupos por el liderazgo, en todo partido hay eso, pero todo lo que hay que buscar es que se maneje civilizadamente de acuerdo con las reglas y que una vez que concluyan los procesos se apoye adecuadamente una reorientación”


La política nacional hoy asume la multiplicidad de posturas y lineamientos sustentados en representaciones que carecen de sentido colectivo. Hoy la política es de todos, el debate político está abierto para cada ciudadano que quiere un mejor país. Para simplemente entenderlo es como Sartori lo definió: un partido político es cualquier grupo político que se presenta a elecciones y que puede colocar mediante ellas a sus candidatos en cargos públicos. Por ahora suficiente, nada más.

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